I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

martes, 29 de marzo de 2011

Se ha convertido en una masa glaciar ininterrumpible...





¿qué acaso este fuego no puede matarlo sin hacer subir esa gran marea?

domingo, 27 de marzo de 2011

Quizá esa niebla que nos cubre en este pequeño punto de materia universal es porque estamos encerrados, tan encerrados que hasta el cielo tiene un color sintético, que para mi lógica solo se explica por el misterio y el miedo ... y quizás también por esos gases que actuan sobre nosotros...

sábado, 26 de marzo de 2011


Tu figura entorpece de manera fatal mi descontrol al los lances del amor...



( y sabes bien que el otro camino te llama...)


no entremos en suburbios vertíginosos, por favor esta vez mantengámonos en la delgada linea que nos separa de la cascada imparable...

jueves, 24 de marzo de 2011


Todo se torna cálido, pero el frío abunda en el ambiente... caen, resuenan en ecos por el lugar. Resoplan en vaivenes casi trágicos, como si me hablaran a coro y me preguntan:

- ¿Cuándo se desprederán de nosotras?

y Yo respondo:

- No sé si estamos dispuestos a deshacernos.

y me replican:

- ¿Dispuestos?

- Sí, ustedes lo preguntaron en plural.

- Ahora entendemos el por qué del dulce atesoramiento...


y así guardaron el secreto mientras avanzaban en la mejor danza que posee el año.

Cascada abismal.

pasos vertiginosamente abismales... ¿y si muero en el intento?

resuena un eco más allá... y no son los de mi mente, no, esos no...

miércoles, 16 de marzo de 2011


TE CONOZCO (escrito por cuaderno freak el 11 de mayo del 2008)

Cuando nos saludamos por primera vez, me dio la sensación como si te hubiera conocido desde antes…Cuando toque tus manos sentí que las había tocado en alguna parte…Sentí que me abrazabas y parecía como si nos hubiéramos conocido desde mucho antes...Te conozco tan poco, pero a la vez siento que nos conocimos desde hace mucho… ¿En nuestras vidas anteriores nos conocíamos?...Siempre recordare cuando tocaste mis manos sentí un calor muy rico, pero a la vez extraño… Es algo mágico, especial… conozco tus gustos, se como eres y hasta el momento todo es extraño… Amas ese lugar y yo tengo algo de ese lugar, corriendo por mis venas… Tú buscas algo y yo a la vez creo tenerlo…al mismo tiempo busco tu calor… dar tiempo al tiempo… cuídate las cosas se complican desde ahora, es un presentimiento.



Así como hay cascadas en las cuales nos sumergimos, también hay torbellinos que intentan que la marejadas nos lleva... ancla tu cuerpo al mio y rememos en la misma dirección, con el torbellino adentro, y apaciguando todo lo que se llama vorágine mental...


(ya seguiré hablando de la cascada esa que te llama la atención)

martes, 15 de marzo de 2011

Cascada.


... Abro la ventana y veo una cascada, entre ella y yo se interpone una ventana, siento que estoy en su centro y la palpo en cada espacio, me pregunto que será, porque tiene que haber un límite entre ese tumulto de agua que rueda a la lejos y yo.

Intento desplegar mi mente, y volar hasta allá, yo sé que esa ventana me lo está impidiendo todo, pero es tan transparente que no sé ni siquiera por qué me molesta tanto o por qué le tengo tanto miedo a tener la facultad de atravesarla sin problema.


... Al fin después de mucho llego y palpo con todos mis sentidos la sumergibilidad del lugar, puedo oler el entusiasmo de surgir, esa felicidad instantánea de tener un segundo de libertad indiscutida, no hay ni ventanas ni puertas que impidan mi volar, porque al fin dejé de tener miedo.


...Y me sumergo contigo.