I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

domingo, 1 de febrero de 2009

DÍA 17, VIERNES, OCTUBRE - TIEMPO ATRÁS...

Hace dos días le había hecho saber "lo que se daba por entender" lo dije porque creí que el no quería alguien como yo ... tan ¿tonta?


Siempre lo quise, lo pensaba y lo sentía pero ¿era el?
Nunca me dio alguna sospecha, ni siquiera me lo imaginaba, pero se dio como siempre ... Me besaba con esa forma tan extraña de besarme y se acercaba, me tomaba por la cintura y acariciaba ... su boca, en ella se sentía el correr de un deseo enorme, cada vez quería más y más ... Fue ahí, en ese momento, en ese lugar, donde por primera vez alguien lo hacía conmigo, y la sangre fluía de poco entre mis labios y el tomaba de ella... Mi mente estaba en blanco, no sabía que pensar, que hacer, si es que me daba miedo o era algo "normal" ... pero se la di, con todo el amor que se la pude dar, y jamás quise que se detuviera, por mi que tomara toda la suficiente, que en ese preciso momento mi alma se volvió totalmente suya ... Estaba helada, de a poco comenzaba a actuar con frialdad ... y el no se detenía.
Pero no me arrepentía, y tampoco lo hago hoy de haberle ofrecido mi sangre, aunque sea el peor pecado de todos, aunque nadie lo haga ... Aunque alguien haya tratado de beber de ella antes de el, jamás lo iba a dejar, porque mi parte consciente en esa situación me decía que el no era lo que yo pensaba, pero que el real estaba cerca, muy cerca ... deseando de mi, yo esperando de el, y mi sangre esperando fluir ... d e m a n e r a c o n t i n u a . . .

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