Lo había decido, pero ya no podía más ... recuerdo cuanto viento soplaba por mi ventana, recuerdo como caminaba por las calles tratando de que mi cabello no se alborotara y se volviera una masa revuelta ... el viento rosaba con mi piel... habían nubes en el cielo, era otoño ... mis rulos se movían sin cesar, esperaba que del cielo cayeran unas cuantas gotas, y así esperar la noche ...
Llorar se me hacia inevitable, en esas noches solo me quedaba pensando en lo mucho que me hubiera gustado tener esos abrazos tan fríos que me regalaba sin pedir nada, ver gotas cerca de su cara cuando me lo encontraba... o como siempre mirarlo desde lejos ...
Mi corazón estaba congelado, apretado ... mi sangre ya no fluía, últimamente estaba llorando mucho, cada vez que escribía en mi cuaderno, cada vez que me sentaba en la ventana... cada vez que sentía que el estaba besando a otra mujer...
Miraba por la ventana... era 18 de abril y faltaban dos días para mi nuevo cumpleaños, pero jamás me había sentido tan vacía... ese día lo había visto y por mi solo hubiera corrido a darle un abrazo... veía como se oscurecía tan temprano, mis manos iban heladas como era de costumbre...
¿Tanto faltaba?
Quería eliminarlo porque me dolía mucho, pero no quise, había prometido años atrás, que era la más grande y que volvería ... tan pronto como pudiese.
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