I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Hasta siempre amor

Hoy volví, después de días muy lejos de donde vivo ... por lo menos sirvió, mucho, para estar más con ella que se que son los últimos momentos, porque hace tiempo que no me reía con tanta complicidad, porque tantos abrazos y tanta verdad para mi y para mi Francisca fue genial, jamás olvidare nuestro primer viaje... quizás el último.-


Horas y horas, buscando en la luna, en la noche y en las estrellas... cuanto deseaba que en acompañara en todo lo que pasaba, que esa noche donde deseaba tanto llorar que estuviese ahí para que me levantaras la cabeza, me miraras, me abrazaras y me dijeras la verdad como nadie lo hace y que junto a todo eso estuviera uno de esos besos que me deja sin respiración... Abrazarte por las noches, y quedar tan solo mirando el cuerpo del hombre que tengo a mi lado, escuchando como su corazón bombea sangre para todo su cuerpo, como por sus venas corre la sangre que siempre quise ver, y como respira ... cosas tan simples para cualquiera.
Hoy volví, después de 5 días al parecer, y mañana veo a mi amado, al que tanto extrañe en las noches y en las mañanas, al que solo quería abrazar... al que necesitaba mirar, ese al cual prometí darle un hijo y hacerlo feliz ... Al hombre con el que quiero compartir mis sueños y locuras ... MI VIDA.
Hasta siempre amado mio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario