Me recosto sobre su pecho y puso mi oído en su corazón para que le escuchase como latía ...
¿Por mi? - se preguntaba mi fuero interno -
Con sus dedos recorría la silueta de mi cuerpo, y era de lo más fascinante sentir su figura en la mía ... para mi el era el hombre más frió que había conocido en mi vida - cosa que antes yo no conocía, porque ... porque no sé, jamás nadie fue frió, ni yo tampoco lo fui - ... pero fue su manera la que lo hizo ser así de cálido, y tomar mi cuerpo, y hacerlo de el ... y besarme hasta que yo perdiera la razón de la persona que nunca quiso que el entrara ...
Apenas comenzaba amanecer y se escuchaba como poco a poco el mundo comenzaba a prenderse y avanzar como lo hacía a diario, yo despertaba un poco antes - pero creo que el jamás durmió y solo tenia sus ojos cerrados - y lo miraba con la dulzura que el lo hacía cuando trataba de dormir en sus brazos ... las ventanas estaban cerradas y en el lugar no entraba ningún rayo de sol.
Entre las sabanas se movían nuestros cuerpos y el tomaba mi cintura y la besaba como jamás pensé que lo hiciese, el solo era ... era el desconocido que anhelaba conocer, desde siempre ...
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