I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

miércoles, 21 de enero de 2009

LET THERE BE LOVE ...

Quizas lo sabía, pero jamás me atreví a preguntar ... ¿Sería yo ...? Fue un N-O ... fue extraño, lo sentí de sorpresa, y me hubiera gustado, porque lo fue ... (raras formas de explicar, aunque no lo parezca)

... De a poco, mantenía mi respiración agitada, mi corazón en la aceleración constante, mis mente desconectada y el cuerpo (ambos cuerpos) conectados al máximo ... 

Sus besos me hacían desvanecer, sentía que moría con cada movimiento que el hacia, con cada mirada que me entregaba ... Mis gritos, eran fuertes, muy fuertes, pero en ellos reflejaba todo, y todo lo que mi cuerpo hacia, era el espejo de lo que sentía ... TODO LO QUE SENTÍA .

Bajaba y hacia sangrar mi boca, hizo que mi sangre estuviera en su cuerpo, hizo que nuestros corazones latieran a igual velocidad (...) . Estaba por empezar ¿Qué sucedería? era una pregunta que estaba latente en mi cabeza ... 

... DIEZ CON TRES MINUTOS DE LA MAÑANA DE UN DÍA 20 DEL MES DE ENERO. Entró en mi, me hizo parte de el, y yo de mi, entró y salió cuantas veces quizo, hizo que sintiera todo, todo de el, que mi deseo se cumpliese (...)

Sentía un dolor, y era el dolor más agradable que alguna vez pude sentir, y era el, el que estaba en mi, el, mi hombre esta vez ... 

... Rodaba por nuestros cuerpos, y de pronto lo sentí, salió y me percate de que en el había un poco de sangre (tan poca que tal vez el no se dió ni cuenta) ... y eso me hizo totalmente feliz, y al correr el agua se la llevo ... muy  l e n t a m e n t e 

Jamás sentí algo así, jamás lo había hecho con alguien,jamás había sentido que había llegado el final entre el y yo, jamás lo había visto llorar.- 

(...)

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