I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

martes, 27 de enero de 2009

UN GRAN DESEO.-

Escribir reducido y con ganas de llorar extrañando a la gente que más amo, creo que es lo que siempre me ha gustado, porque todo se escribe simple, sin pensar mucho, sin miedo a escribir, sin mas nada ... escribir sinceramente lo agradezco desde el fondo de mi, y agradezco que me pase esto por lo menos una vez al mes ... cuando aguantar las lágrimas es un esfuerzo gigante... pero el mejor esfuerzo de todos ...

... La luna, inexistente e invisible, pero esta bien... esta bien que se haya escapado por un tiempo, el mismo tiempo que me deja sola siempre ... Creo que si estuviese, el llanto sería irreductible (esto ya es cuento aparte, lleguemos al tema central)

Mi pieza. silencio. oscuridad. melancolía. necesidad ...
Escribía en las nuevas hojas que tenia, creo que por ahora es lo mejor que ahí, y más si no puedo llevar un cuaderno conmigo sin que lo odie después de minutos (...)
... Me dieron unas ganas de robarme sus besos, de sentir sus manos otra vez acariciando mi cuerpo, de tener sus ojos en la cercanía posible, hacerle el amor, que me hiciera el amor ... morir en sus brazos y que el también lo hiciera...
Mi deseo surgió de la nada, pero es mi necesidad, tenerlo una y todas las noches que sean posibles, conocerlo otra vez, volver a enamorarme de el, amarlo más, más y más ... ver quien es realmente esa persona que me pone la mente en blanco cuando me da tanto de su amor, de ver quien es el personaje tan frió que me inunda de calor todos los días .-

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