I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

domingo, 12 de julio de 2009

00 . 03

... Había decidido marcharme lo más lejos que podía ¿Por qué? 

No estaba dispuesta a seguir ahí, ahí entre los cinco y los siete metros, o a veces y con mi buena suerte de un metro que a ratos de hacía kilómetros.  Así que comencé a buscar y me fue fácil... tenía mis cosas preparadas para partir, pero extrañamente cambiarme de lugar no podía ser tan fácil, y me tuve que quedar donde mismo.

Los días pasaban, y yo seguía entre todo, a veces por inercia esperaba en ese lugar que me recordaba a todo. A veces llegaba con brillo en sus ojos, habían días en que compartia su camino con ella, y yo podía divisar como se sentía normalmente obligado a elegir entre la una y la otra (¿o fue idea mia?) y otros donde nunca aparecía y ... aparentemente esos días lo sentía cerca (por quéeeeeeeeeee por quéeeeeeeee?)

A pesar de todo cuando decidí apartarme y -"viajar"- nunca lo hice con la intensión de no volver jamás. ¿Qué era lo que necesitaba?

Veía casa día como para mi las cosas se hacían más difíciles, pero yo no podía desistir (no quería tampoco)... solía parecer como si me gustara o buscara ese desequilibrio-emoción-riesgo-dolor-precipitación en la situación/relación que ¿teniamos?

Todo se hacía extenso, pero obviamente cuando él y yo estabamos en la menos distancia todo avanzaba en una maldita velocidad ¿Me confesaba? ¿Le decía que lo amaba?

Eso era lo que hacía ¿Con la cabeza en que lugar? en ningún lugar, porque se veía que esta no funcionaba... yo me estaba yendo por otro camino.

Recuerdo con aceleración en el cuerpo como el 21 de julio un simple mensaje en mi celular hizo que volviera de mi viaje que <- nunca sentí -> Aunque no sucedía más que eso quien firmaba se hacía llamar Mr.Freak y eso era lo que yo quería ahí, ahí conmigo. 

Acorde a como la distancia se hacía más estrecha el boleto de vuelta era más preponderante en todo. Mis preguntas afloraban ¿El tenía algo más? ¿Qué era lo que le pasaba? ¿Quién era yo...? Mi respuestas aterrizaron facilmente y de pronto con un rechazo por entre mis brazos, un hielo profundo, miradas furtivas que me decían y tenían tono de ¿adiós? amor aparte, calidez sobrante, distancia abrumadora y ojos penetrantes que no hacían más que cuidarme y darme la opción  de dejar todo inconcluso y olvidarme, el tiempo con el tiempo no hacían nada más que romper todo y apartarlo, me querían alejar, había para todo lo que yo quería gigante NOOO no había que dar tantas vueltas al asunto, no había que ser muy inteligente para saber que el quería tener más distancia y apartarse de todo rápido, que me decía de una forma u otra "esto lo dejamos atrás"

Las respuestas estaban ahí, y yo saqué mis conclusiones, mejor me desconectaba y me mentía... y yo veía niebla, pero no era tan grande como lo pensaba ... 

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