Con tanta facilidad me estremecí en mi cama y apoye mi cuerpo, estaba helado allá afuera, pero había sido la noche más tibia, mientras todo se apagaba, en mi se encendían las dudas, se encendía el fuego de un misterio entre el y yo, y me gustaba la idea de no compartirlo con nadie, más.
viernes, 10 de julio de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario