I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

martes, 17 de marzo de 2009

CORTO CIRCUITO

Ella es tonta que a todos no da risa, hasta a ella en ocasiones...
Como si su corazón fuera alarma avisa cualquier circunstancia, se pone muy nerviosa con todo, pero quizás, solo quizás muy pocos los notan, ella tratando de hacer música con cada palabra para que en su partitura habitual no haga ningún silencio, ni de medio tiempo... pero cuando la callan brota todo, con solo decir silencio y escuchar el vació, el que ve en esos ojos y solo pide un momento, donde el nerviosismo brota rápido como la luz, y ya para ese instante es imposible de ocultar.

Quería temblar, así como todas las veces lo hacía, por dentro estaría explotando de la emoción, por fuera tenía tan mal equilibrio... pero se sabe, y muy bien, que el nervio no se ira.
Por que para ella es muy buena y da señales de mucho, así que seguirá supliendo todo con movimientos y palabras, tratando de ser prófuga encubierta de cualquier acto atractivo, de pasar lo más desapercibida y de calmar su sed y mucha más cosas a base de sobrealimentación de comunicación verbal.

¡ Que eléctrico ! si, eso era, así estaba con tan solo no escuchar y hacer como si fuera la primera vez, el deslizaba su piel tan tibia por mi brazo, ¡como si vibrara todo! como si hubiera sido un gran choque eléctrico

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