I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

lunes, 2 de marzo de 2009

FRÍO- CALOR- FRÍO♫

Que importa si había tanto calor, si estábamos en el desierto o en la más misma deshidratación... nada importaba, tocarlo a Él, tan frío y gélido como lo conocí, sentir como 2,5 pulsaciones por segundo dirigían la sangre a todo su cuerpo, sangre a la que soy adicta, la sangre más fría que he sentido...
Algo pasa, aún no puedo entender, al tocarlo era distinto, sentía una distancia espacial... sentía tanto, y mis preguntas para que Él me pudiera responder eran muchas, demasiadas diría yo... pero no sé, Ella amaba verlo de aquella forma, amaba volver a ver ojos tan fríos como hielo después de tanta ternura y calor... Lo extrañaba, pero a la vez quería que apareciera el otro, lo besaba y sus labios eran tan sensibles, parecían cristal, la sensación era tan fría, y así al igual que al tocar sus manos, su nariz, sus venas y la mayor parte de aquel cuerpo...
Se contuvo, al tener esas malditas ganas de que el agua salada rodara, no quizo, ¿Para que?, ¿Serviría? ¿Y por que tendría que servir?, eran muchas las cosas dentro de un todo, y la frase que tanto le agradaba a oír, a él, el que se encontraba frente a ella... ya no le acomodaba de la manera que sutilmente antes si...

Era tan extraño, pero lo conozco, y me causa miedo, dolor... todo, amor, furia, pasión, locura, todo en el interior...

No hay comentarios:

Publicar un comentario