Que importa si había tanto calor, si estábamos en el desierto o en la más misma deshidratación... nada importaba, tocarlo a Él, tan frío y gélido como lo conocí, sentir como 2,5 pulsaciones por segundo dirigían la sangre a todo su cuerpo, sangre a la que soy adicta, la sangre más fría que he sentido...
Algo pasa, aún no puedo entender, al tocarlo era distinto, sentía una distancia espacial... sentía tanto, y mis preguntas para que Él me pudiera responder eran muchas, demasiadas diría yo... pero no sé, Ella amaba verlo de aquella forma, amaba volver a ver ojos tan fríos como hielo después de tanta ternura y calor... Lo extrañaba, pero a la vez quería que apareciera el otro, lo besaba y sus labios eran tan sensibles, parecían cristal, la sensación era tan fría, y así al igual que al tocar sus manos, su nariz, sus venas y la mayor parte de aquel cuerpo...
Se contuvo, al tener esas malditas ganas de que el agua salada rodara, no quizo, ¿Para que?, ¿Serviría? ¿Y por que tendría que servir?, eran muchas las cosas dentro de un todo, y la frase que tanto le agradaba a oír, a él, el que se encontraba frente a ella... ya no le acomodaba de la manera que sutilmente antes si...
Era tan extraño, pero lo conozco, y me causa miedo, dolor... todo, amor, furia, pasión, locura, todo en el interior...
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