I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

sábado, 23 de mayo de 2009

Aristas de un capítulo cerrado.-

Perdí tanto tiempo para ver si era capaz, perdí y gané fuerzas para decidir lo que REALMENTE quería, anhelaba y amaba (amo)...
Está cerrado el capítulo, pero no me perdono (¿hay alguien que si lo haga?)(lo de no perdonarme es por tonta)


... Es que fue una promesa mal cumplida, yo debía buscar bien, no ponerme a prueba en mi propia búsqueda, por lo menos (MÁS) me dí cuenta de que habían cosas pendientes, y corrí y corrí hasta que dí con aquel sujeto que robo todo de mi, que me dio de él, y que ahora es mi gran caso por resolver



Aquí volví a mi CLOSE SECRETS


(debería ser detective???)

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