Hoy cuando me dijo eso yo quedé helada, y siempre quisé ocultar lo que me podía suceder con solo esas 3 palabras, en ese momento quise congelarme, pero no lo hice, yo quería que él se congelara, que el me dejara ser YO, que me necesitara hasta poder llegar a su borde loco, y NO matarlo, yo... quería saber que me necesitaba, quería abrazarlo y no soltarlo, y mirarlo a los ojos y que aún se me acelere el pulso es algo que no sé a quien le agradezco, ahora no sé que pasa aqui, cuando tengo nervio mis manos ahora se congelan, no puedo mirar tan bien a los ojos como antes, y quiero marcharme, y como muy bien es sabido no me quiero marchar sola, ¿Qué queda? Eso es un misterio, como de esos que tanto tenemos y solo quiero algo
¿POR QUÉ ESPERAR? ¿POR QUÉ NO HOY?
¡Mira!, escucha que aún sucede lo mismo ... y no me refiero a eso en sí, yo quiero esto, de verdad lo quiero, si no fuera así ya estaría muy lejos, de verdad ... trataría de no mirar nunca más.
Ella porque ahora es como si fuera otra, aún está, y hay que esperarla (¿te dá para esperarla?) porque con tanto miedo, con tanto nervio, con presión, con esas necesidades y con incertidumbre y dudas a lo que pudiese suceder, es muy difícil que vuelva... pero es MÁS difícil que NO vuelva... sabes que siempre estará, Cuando MÁS lo necesite
miércoles, 20 de mayo de 2009
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