I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

domingo, 5 de abril de 2009

COSAS QUE QUIERO

- Un gato muy blanco 

- Un día de lluvia

- Ir al cerro Santa Lucia (y al San Cristobal)

- Estar una noche con ÉL.

- Salir a bailar elétronica

-  Volver a las clases de ballet

- Comer comida china

- Hacer un baila especial

- Que llegue noche de brujas

- Que sea luego nueve de luna llena

- Cumplir mis 16

- Ir al concierto de Oasis (con él)

- Que llegue el nueve de mayo

- Miles de petálos de rosas negra y rojas

- Encontrarle la cruz de a él (o si no quitarme la mía)

- Comenzar a juntar dinero para el viaje soñado (nuestros¿?)

- Despertar con memoria y habilidades para la matemática

- Hablar con ella y decirle que es una estúpida

- Poder decir todo de una buena vez, y como me acomode.

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