I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

martes, 21 de abril de 2009

OBSESIONADO (JAMÁS TE DEJARÉ DE DECIR ASÍ)

OBSESIONADO IMAGINARIO !!!

te necesito demasiado. ¿Podrias hecharte un viaje a donde estoy yo?  o quizás me gustaria de forma alucinante que me hablaras desde donde lo hacias siempre, donde trataba de decifrar los misterios a los que jamás llegué, donde pensaba ¿seré yo? Eso era entrete, y quiero hacerlo porque aumenta mi curiosidad y los feliz que soy con cosas tontas - tu entiendes supongo- 

Tequiero, y más ¿Quieres que lo diga? 

(dije qe jamás lo omitiria) ¡TE AMO! 

Como en el primer escrito de tonta. 

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