... Quizás a nadie llegué a odiar tanto como a ti, por jugar con cada uno de mis defectos y hacerlos llegar a su limite.
Entre cada suceso venian todas mis caidas, todas mis desiluciones, y todas esas incontenibles ganas de perder mi memoria. Pero esperé, quince años en un ambiente tan frío, y tú, viniste como por arte de magia, como por cosas de sueños, como de la nada, a buscarme y a convertir el frío normal en hielo flagelante.
La mezcla perfecta, opuestos raramente atraidos, absorciones instantaneas, mitades congruentes. Tú, en el punto más lejano de mi vida, yo en el más lejano de la tuya. Pero juntos ¿de que manera?, es un misterio que no he querido decifrar jamás.
...
{SIGUE}
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