I capítulo, Lolita - Vladimir Nabókov

Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo.Li.Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.

¿Tuvo Lolita una precursora? Por cierto que la tuvo. En verdad, Lolita no pudo existir para mí si un verano no hubiese amado a otra... «En un principado junto al mar.» ¿Cuándo? Tantos años antes de que naciera Lolita como tenía yo ese verano. Siempre puede uno contar con un asesino para una prosa fantástica.
Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que envidiaron los serafines de Poe, los errados, simples serafines de nobles alas. Mirad esta maraña de espinas.

miércoles, 15 de abril de 2009

Tan distintos, pero tan insoportablemente parecidos, nadie conoce su pasado, nadie sabrá su futuro, y a ellos pareciera no importarle...




Nadie sabe qué los une, parecieran huir, sin irse a ningún lado, su unión escapa de nuestras mentes, de nuestro entendimiento, tan unidos, tan cerca, como fundidos el uno en el otro...
Dime que piensas mientras bailas sin hablar, mientras se aferra a tu piel, tan intensamente que duele, quiero un poco de ese amor, no quiero entenderlo, quiero vivirlo.

¿Qué hablan esos misteriosos círculos mientras se miran fijamente?, no logro entender tal lenguaje, no sé amar con tal intensidad como ellos fácilmente logran hacerlo, se vuelven uno siendo dos, se vuelven algo siendo nada, se vuelven fuego, piel, pasión...

Recuerdo bien, la primera vez que te vi, tu pelo se movía con el viento, y yo parecía tan insignificante a tu lado, quería ser como un círculo para que tú fueras como el otro, y vivir tan cerca de ti, hasta invadir tu espacio vital..
Mírame, no sé amar como ellos, no sé de lo que hablan ellos, sólo puedo ofrecer este amor que creo llevar, este amor que arde tanto por ti, que duele tanto por ti... Quizás me rinda antes, quizás no, puedes averiguarlo, sólo si lo sientes igual...

Quiero oír todo lo que tengas que decir de mí, quiero ser sonido en tu boca, bailar contigo hasta caer, correr contigo, contra ti, hasta no tener más fuerzas, únete a mí, y seamos misteriosos círculos que danzan en la oscuridad, mezclemonos con la gente, sin ser parte de ellos, pero creyéndolo ser...
Romperás palabras, una y otra vez sobre mi cabeza, gritando tu nombre, susurrando el mío,
conozco tan bien tu piel, que parecieras ser parte de mi, huyamos, como podamos, donde podamos, quiero ser tan de ti, como tú lo serás de mí...
Y vuelves a girar como aquellos círculos misteriosos, que bailan en la oscuridad, ¿seremos tan fuertes como ellos?, no me importa, no debe importarte tampoco, sabré bailar en la oscuridad de tu noche, y ser luz en tu día gris, y estaré tan cerca de ti, que no lo notarás...
Y habla conmigo, sin mover tus labios, comienzo a entender tu lenguaje, comienza a gustarme cada vez más...Soñemos, hagamoslo real, vuela conmigo, cerca, tan cerca, para que sólo yo pueda notarlo, y ya no seremos dos, y ya no habrá limites, y estaremos tan lejos, que nadie nos podrá alcanzar....

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