Sentir otra vez ese tipo de adrenalina, ese nerviosismo extremo, esa necesidad de desmayarse, esa ganas de gritar, el deseo de volar, de ir a explotar, de matar, de comer y de beber...
Eso de sentir amor nuevamente, fue algo inesperado.
Para siempre, ya lo dije más de una vez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario