Solía verlo cada cuantos días, y SÍ realmente era difícil pasar de un jueves a un lunes y de un lunes a un jueves, esos días siempre fueron una espera larga, la más larga que podía pasar por mi mente, y yo no solo lo digo por lo temporal, más bien lo digo por como se sentía la distancia de aquellos días que pasaban, tan lentes, tan fríos y tan a la espera... los demás días, un desperdicio de mente y un sueño más lejano que llenaba todo el espacio que tenia en mi.
Nunca fue algo repetido, solo me sentaba a ver si comenzaba, si se alejaba, si venía o quizá si recién se iba... a veces la función solía no comenzar y quedarse en stand by, a veces la hora y medía que suele durar una función se convertía en la cuarta parte de un prólogo a medias que solía oscilar entre los 15 segundos y los 5 minutos de una presentación que se hacía extensa y otra que se recortaba en la mayor cantidad que podía.
Pero hubo una que cambio, su personaje no apareció, y la espectadora decía : FUNCIÓN CANCELADA, FUNCIÓN TERMINADA, FUNCIÓN OLVIDADA.
Y hubo una que lo cambio más, ambos llegaron a interactuar, tanto tanto que a veces la espectadora se convertía en protagonista, o el que era el primer protagonista se sentaba a ver como un espectador, y siguieron interactuando, para hacer la función perfecta, la historia perfecta, el guión perfecto .
A veces le gusta verlo escenario, a veces habla de si mismo en una versión encubierta, a veces ... todavía lo espera sentada para ver si la invita a ver una función, quizá... su función.-
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